MEL MEL

La falta de información económica conduce a malas medidas de política. al contrario el conocimiento de la realidad de nuestras economías conduce a la mejor toma de decisiones. Muchos de los errores y de los fracasos que han enfrentado nuestros países latinoamericanos en el diseño de sus políticas de desarrollo se han debido principalmente a la falta de información y de conocimiento de las realidades que enfrentan nuestras áreas locales, municipios, provincias y regiones, y de las fuertes ó sutiles interrelaciones económicas existentes entre sus agentes económicos, productivos y los sectores a que pertenecen.

Irónicamente, el proceso de globalización parece haber re-descubierto la importancia de lo local, y a medida que la tecnología ha dado saltos cualitativos ha revelado la necesidad de conocer las características productivas y económicas de áreas de pequeña escala, de áreas locales, municipales o sub-nacionales, al mismo tiempo que las economías del mundo han volcado su mirada hacia una nueva forma de hacer economía: desde lo local en medio de una ola tecnológica de interconexión mundial.

El desarrollo, puede lograrse en medio de un clima de adecuado conocimiento de la realidad de las ofertas que somos capaces de generar y de las demandas que podemos estimular y satisfacer, lo que significa definitivamente conocimiento sobre nuestras realidades económicas y productivas en términos medibles.

Muchas veces nos hemos preguntado: ¿cuál es el valor de la producción total de nuestro municipio?, ¿cuál es el Producto Interno Bruto de nuestro municipio? o ¿de una determinada región?, ¿cuál es el Valor Agregado que generan las diferentes actividades económicas del municipio?, ¿cuánto contribuye la economía de nuestro municipio a una región y cuál es el valor de los aportes locales en la generación de ingresos?, ¿a cuánto llega la cantidad y el valor de producción de los productos importantes de nuestra área local?, ¿cuál es la incidencia de estos productos sobre la economía local?, ¿cuáles son las condiciones de empleo, salarios o precios en nuestro municipio, provincia o región?. Finalmente, ¿cuáles son nuestras posibilidades de crecimiento económico y productivo sostenible en términos de empleo, de inversiones y de satisfacción de las necesidades de los hogares?

La Medición de la Economía Local (MEL) surge como un instrumental novedoso, poderoso y útil para la planificación del desarrollo económico local, para el mejor conocimiento de la producción y condiciones económicas de nuestras áreas locales y para la toma de decisiones en los procesos de construcción de nuevos escenarios para el desarrollo de los pueblos y las regiones.

La Medición de la Economía Local resulta esencial para el trabajo de quienes están apoyando el diseño de políticas de desarrollo económico, productivo y social, y para quienes se empeñan en nuevas formas y alternativas para consolidar plataformas productivas en sus áreas locales, con una visión de sostenibilidad y de mejores perspectivas para la generación y distribución de los ingresos en las sociedades y las comunidades.

Mediante el instrumental MEL los municipios, provincias, regiones, departamentos, u otras áreas sub-nacionales, pueden conocer el tamaño y el valor de sus flujos económicos, productivos y financieros, pueden conocer por ejemplo: ¿cuál es el valor de la producción del municipio desagregando según actividades económicas como la agricultura, la industria, la minería, los servicios, el comercio, el transporte, etc.?, ¿a cuánto alcanza el valor del gasto en consumo de los hogares?, ¿cuánto del consumo de las familias es producido localmente?, ¿cuánto de los ingresos que genera el municipio beneficia a la población?, ¿cuáles son las posibilidades reales de lograr un adecuado mecanismo de financiamiento para actividades productivas en el municipio?, etc.

En muchas ocasiones mediante el discurso del desarrollo económico se menciona a las Vocaciones Productivas del municipio (o las del área local) y se hace referencia también a las Potencialidades Económicas, sin embargo se desconoce su significado y el valor de la producción que corresponde con estas vocaciones, se desconoce aún las reales potencialidades económicas de los productos y de las actividades económicas que los generan. Esto crea una serie de ideas intuitivas acerca de la situación, más no brinda una idea cabal de cuánto de los flujos económicos, productivos o financieros se están moviendo, si realmente se está frente a una vocación productiva, y en todo caso cómo se afectan a los flujos generales de la economía local al asumir determinadas decisiones de políticas de desarrollo.

En Latinoamérica existe una gran cantidad de municipios que todavía no ha encontrado un adecuado equilibrio entre sus ingresos propios y los gastos en que incurren para su desarrollo, para la satisfacción de las múltiples necesidades de su población, para mejorar sus inversiones, y esto se debe a que en muchos de nuestros países todavía se enfrenta el obstáculo de planificar el desarrollo en medio del desconocimiento de la realidad local, en condiciones de desconocimiento de información y datos de gran importancia, se desconocen los tamaños de variables importantes y hasta esenciales para la planificación.

Por ejemplo, se sabe que existe evasión tributaria pero se desconoce su magnitud y por tanto se desconoce el efecto e impactos que podría causar su solución, se desconoce completamente a cuánto podría llegar en términos monetarios la recaudación potencial de impuestos (o recursos propios vía impositiva) en caso de llevarse con éxito un de mejoramiento de las recaudaciones tributarias propias de los Gobiernos Municipales, éste desconocimiento surge precisamente de la ausencia de mecanismos e instrumentos útiles y factibles.

Es esencial generar conocimiento de cuánto producto y cuánto valor generan las actividades económicas que se realizan en nuestros municipios, y cómo éstos se orientan para beneficio de la población, para fomentar de mejor forma a la industria, a los servicios, en general a los emprendimientos productivos que generan más empleo y mayores ingresos.

El MEL, difunde estas metodologías para formar en los países de Latinoamérica un nuevo recurso humano, capacitado para realizar las mediciones cada vez en mejores condiciones, para que en un proceso de mediano plazo avancemos decididamente en la mejora del acceso al conocimiento de las realidades económicas y productivas de nuestros municipios, provincias, regiones o áreas locales, con la finalidad de construir espacios de vinculación comercial y desarrollo económico sostenible desde las bases locales, descubriendo mejores perspectivas para miles de productores y familias en todos los países de nuestra Latinoamérica.

Sin duda, el acceso a estas metodologías y a los resultados que se pueda obtener de su aplicación podrá mejorar notablemente el acceso al conocimiento de nuestros municipios, regiones y áreas locales, y permitirá construir nuevas plataformas para una mejor planificación y para mejores decisiones de desarrollo.

Mediante este de aprendizaje, le invitamos a formar parte de la primera comunidad de uso y aplicación del instrumental de acceso al conocimiento de la realidad económica local MEL+ en Latinoamérica.